DEL ABOGADO AMIGO

DEL ABOGADO AMIGO

Desgastarse u oxidarse    

Por Luis Torre Aliyán


Fue un fin de semana de convivencia familiar, de lectura y reflexión.
“Todos y cada uno de nosotros debemos desgastarnos u oxidarnos, yo opto por desgastarme”, de Theodore Roosevelt, fue la frase que me atrapó, y que considero la mayoría debería asumir en sus acciones el resto del año.
Bien, le cuento que al terminar de leer el libro: “El obstáculo es el camino” de Ryan Holliday, más que apuntes hice una pausa, a manera de reflexión propia de estos días, y quise compartirla con la creencia de que es más útil para los jóvenes, sin que ello implique excluirlo si Usted ya no se considera joven, estimado lector; pues también aplica.
Y es que, sí, cada uno de nosotros inevitablemente vamos a desgastarnos o a oxidarnos, de ahí que considero es mejor actuar, equivocarnos, vivir; a no actuar, a no intentar y solo flotar…
Cada uno en su pasión, en cualquier rubro de la vida que ésta sea (profesional, social o humana): desgástese. Hay que vivir y, sobre todo: decidir cómo. Que nadie más decida por uno.
Entonces, joven, le doy dos ejemplos (que leí en el libro), sobre cómo mentalmente reducir los comentarios de quienes oxidándose, quisieran también que Usted decidiera oxidarse.
1.- “Epicleto les decía a sus alumnos cuando citaban a un gran pensador, que imaginaran que observaban a esa persona mientras hacía el amor. Pues bien, tu deberías intentar algo así la próxima vez que alguien te intimide o te haga sentir inseguro. Velo en tu mente cómo grita y gime en la precariedad de su vida privada, justo como el resto de nosotros.”
2.- “Marco Aurelio tenía una versión de este ejercicio en la que describía cosas sofisticadas sin sus eufemismos; la carne asada es un animal muerto y el vino añejado no es otra cosa que uvas viejas y fermentadas. La finalidad de esto era ver las cosas como realmente son, sin ninguna ornamentación.”
Es decir, estimado lector, se puede hacer esto con cualquier cosa o persona que se interponga en su camino, todo está en la mente. Seguir su camino con ruta, perseverancia  y convicciones hará que el tiempo ponga en su lugar a críticos y detractores y a Usted en el suyo. No caiga en el juego peligroso de las percepciones, y mucho menos en el freno que algunos quisieran Usted ponga a sus planes, mejor veálos en su tamaño real, tal como son en realidad.
Haciendo este ejercicio, se podrá dar cuenta de que más allá de lo que digan los demás, lograr metas profesionales y personales depende de Usted.
Se encuentra fortaleza en la adversidad y, definitivo: Mejor desgastarse que oxidarse…
Viva, que el reloj no tiene excepciones: no para. Haga lo propio.