HUMO BLANCO

AHÍ LA LLEVAMOS

Por Clemente Castro González


El que haya quienes minimizan al Coronavirus y que el mal está al acecho y es altamente contagioso y potencialmente mortal podría no deberse tanto a la desinformación porque, a diario, se dan a conocer las cifras oficiales sobre el avance de la enfermedad, la fase en la que que nos encontramos y las medidas a tomar para protegerse.

Al respecto debe considerarse la necesidad que tienen las personas de salir de sus hogares a ganarse el sustento, en el caso de trabajadores en general y de aquellos que están a cargo de responsabilidades en el servicio público dado que en organismos autónomos, desentralizados y dependencias de los ordenes de gobierno se continúan laborando, así sea por medio de guardias.

En realidad si bien falta la toma de conciencia por parte de los ciudadanos debe considerarse lo que se señala, en cuanto a las necesidades, al igual que el entorno en que nos toca vivir.

Y es que Tamaulipas y no pocos de sus municipios, dese hace tiempo se padece la inseguridad, un fenómeno que no nos hace insensibles pero, de cierta manera, se aprendió a vivir con temores e incertidumbre.

Balaceras, cobro de piso, secuestros, ejecutados y otros delitos de alto impacto no son novedad.

Aunado a ello, recordemos que hemos lidiado la Pandemia del Virus A H1N1, la influenza, así como el Dengue, Zika y Chicongunya.

A propósito, en Tamaulipas acaba de subir el número de infectados de COVID-19 a cinco personas. Tres de estás se ubican en el sur (dos en Madero y una en Altamira) y un par en la frontera (Matamoros y Reynosa).

Lo anterior lo dio a conocer la titular de Salud, GLORIA MOLINA GAMBOA, la cual pidió no bajar la guardia.

En rueda de prensa recomendó que si se tiene que ir de compras debe ir una persona y no la familia entera ya que les tocó hacer recorridos en centros comerciales y se han encontrado con familias enteras.

Se quejó de que se les pidió a presidentes municipales ver lo relacionado con la operación de los llamados “tianguis” pero no se han tomado medidas en tanto que continúan operando.

Cabe apuntar que los Ayuntamientos tienen facultades para impedir que se monten tales negocios en la presente circunstancia.

El punto es que se hablamos de una economía de subsistencia en la que no se come sino se vende.

Aunado a que las cajas registradoras de los municipios igual llega parte de la recaudación.

Los que no pueden recluirse en sus casas son empelados de unidades de salud, policías y tránsitos, al igual que los integrantes de protección civil.

En cuanto a los estudiantes de los diversos niveles se ha visto que, en gran medida, acatan lo dispuesto en la fase uno para contener el virus. Principalmente los de educación básica.

Éstos de ninguna manera están sueltos en lo que corresponde a su continuidad con respecto al periodo escolar por lo que deben estar pendiente de lo que se dicte desde sus escuelas y en contacto con sus profesores a distancia.

Debe señalarse que, algunos estudiantes, todavía se les ve echándose su “cascarita” en espacios recreativos, en la calle o en donde tienen oportunidad de practicar deporte y hasta reunirse con los cuates o encontrarse con el amigo o amiga.

Los jóvenes de niveles educativos superiores están pendientes de sus asignaturas pero tampoco permanecen enclaustrados ya que se encuentran con sus “cuates” en donde lo juzgan conveniente, principalmente en casas.

Desde luego que no hablamos de padres de familia irresponsables, en lo que respecta a los nivel básico y tampoco que estudiantes adolescentes y mayores de edad “no agarren la onda”.

Al contrario, se trata de segmentos muy bien informados que saben la importancia del autocuidado en la contingencia que se vive.

Es un hecho que quienes se juntas son grupos reducidos y que toman determinadas medidas sanitarias.
Lo cierto es que éste domingo los asadores salieron a relucir, lo mismo que las bebidas espirituosas y la música que acompaña las “pachangas”.

AL CIERRE

El informe del Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), JOSÉ ANDRÉS SUÁREZ FERNÁNDEZ, será pospuesto hasta cuando pase la contingencia que se vive debido al COVID-19.

Si bien se había informado que el evento se realizaría por medio de videoconferencia, el próximo 26 de éste mes, se decidió que era lo mejor.

En un comunicado que circuló el día de ayer se precisa que por instrucciones del Rector se tomo tal determinación y que, en su momento, se informará a los directores de los planteles de la UAT de la nueva fecha para dar cumplimiento de dicho acto oficial que establecido en la legislación universitaria.

Igual se establece que los profesores de la casa de estudios continúan trabajando en el ciclo escolar mediante clases en línea.
En contraparte, los alumnos están pendientes de sus horas de clases.

Los días por venir se espera que sean de mayor incidencia en cuanto al Coronavirus; luego deberá bajar la incidencia y, en el corto plazo se regresará a la normalidad.

Lo grave es que personas perdieron y perderá la vida y el impacto económico será muy sentido.

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