Descartan estado de emergencia en Tamaulipas por gusano barrenador

Descartan estado de emergencia en Tamaulipas por gusano barrenador


CIUDAD VICTORIA.- El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, descartó la existencia de un estado de emergencia en Tamaulipas debido al gusano barrenador, asegurando que todo está controlado» gracias a los esfuerzos coordinados de manera interinstitucional..
“No, no, no, para nada, está todo controlado, estamos trabajando muy bien”, acotó.
En ese sentido, dijo que actualmente se tienen registrados tres casos inactivados y 13 casos activos.
Destacó el trabajo interinstitucional entre diversas dependencias, e incluso, municipios donde se ha trabajado con recursos propios de manera preventiva.
“En Madero que no tenemos zona rural, la última semana de diciembre nos reunimos con los presidentes de las tres zonas conurbadas, nos pusieron su equipo en la mesa, y empezamos a trabajar desde entonces”, refirió.
Varela Flores destacó el apoyo proactivo del alcalde de González Miguel Ángel Zúñiga Rodríguez.
“En González, el Presidente Municipal, antes de que apareciera el primer caso, estoy hablando de hace dos, tres meses, él ya había puesto a disposición a médicos en campo capacitados por nosotros, inclusive el cicatrizante fue con el erario del municipio, empezamos a repartir bolsitas, nosotros también ya lo hicimos y estamos trabajando muy bien, estamos conteniendo el problema”.
Varela Flores especificó que se está trabajando estrechamente con dependencias como CPA, Oirsa, Cenasica, las uniones ganaderas y asociaciones.
Cabe señalar que el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura enfatizó que no hay pérdidas de cabezas de ganado por muerte desde que empezó este problema “desde hace más de un año en el sureste”; y recordó que la miasis (gusano en la herida) es prevenible; “el 80 por ciento de los casos según las estadísticas se dan en el ombligo”.
Por eso, dijo, se trabaja en el sector ganadero para la recuperación de algunas prácticas antiguas, como la desinfección y cicatrización de ombligos al nacer los becerros; «si no hay heridas, no hay gusaneras, entonces el trabajo lo tenemos que hacer mucho en campo».