Del Abogado Amigo

2020, la antesala

Luis Torre Aliyán


Hay una frase de Jorge Luis Borges que señala: “Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.”

E historias hay muchas en el país: alcaldes que salieron tachados de corruptos por quienes les sucedieron y, resultó que eran peores estos últimos, gobernadores que quemaban incienso cada que mencionaban el estado de derecho durante su carrera pero, que al llegar, solo lo aplicaron según su conveniencia y, lo de hoy, un presidente de la república que tras una larga carrera en la oposición más le vale, por su bien, no empezar a parecerse a lo que siempre criticó, sino es que ya empezó.

¿Será posible que un político se distinga por no parecerse a sus adversarios? Nótese que no estoy hablando de alguien en específico ni de un gobierno en particular, es una pregunta genérica, abierta, para usted, estimado lector, para la reflexión.

Con una sociedad cada vez más conectada e informada, y con un mundo público cada vez más transparente, es muy fácil darse cuenta si el actor político cambió o no, si lo que piensa y lo que hace rima y, sobre todo, si su discurso lo fomenta en la práctica.

Creo que lo que sostuvo Borges en esa frase, es la esencia de lo que viene: el actor político de que se trate debe mostrarle a la gente que él no es igual al político que tanto criticó para llegar a donde está, o que no es igual al que tanto critica.

Eso será fundamental, y arrancará, si fuera futbol, perdiendo 2-0 al minuto 20. La mayoría de la gente no le creerá porque “todos son iguales”, como se piensa. Y sí, casi siempre, así es.

El ciudadano debe preguntarse, pues, si esa persona en la que todavía cree, terminó pareciéndose o no a sus adversarios, y ahí podrá, en gran medida, saber si le sigue creyendo o no.

Estimo que en el 2020, la antesala de 2021, en política de eso se tratará: el ciudadano es lo suficientemente inteligente para empezar a distinguir si alguien logró ser congruente y siguió en su lucha, o, si se convirtió, como ocurre en la mayoría de los casos, en lo que tanto odiaba.

En fin. Mi primer mensaje del año es para los jóvenes, para que no olviden este 2020 creer en Ustedes mismos, acuérdense que como decía el dramaturgo Henrik Ibsen: “Si dudas de ti mismo, estás vencido de antemano.”

¡Exitoso 2020 para todos!