DEL ABOGADO AMIGO

POR LA SUPERVIVENCIA DE LA DEMOCRACIA

Por Luis Torre Aliyán


En una democracia constitucional como la nuestra el equilibrio entre los poderes de la unión es fundamental.

Y esto, que muchas veces en la práctica no se dio del todo durante muchos años, hoy, inconcebiblemente, a pesar de un gran cambio electoral como el que vivimos el año pasado, parece empeorar en vez de mejorar.

Y es que apenas la semana pasada, les comentaba de lo inquietante que resultaría que se llegase a materializar un incremento al número de Ministros a la Suprema Corte de Justicia al crearse una nueva Sala, pues con 5 ministros más, todos seguramente afines al Presidente de la República, se restaría mucha independencia al poder judicial de la federación.

Ese escenario, el de un poder judicial débil, sumado a una Cámara de Diputados cuya autonomía es mermada de manera natural por el gran número de miembros de un mismo color, resultaría fatal para el principio de división de poderes de Montesquieu.

Por ello, por el bien de nuestra democracia, y hasta me atrevería a decir: por la supervivencia de la misma, hoy más que nunca es de vital importancia para los mexicanos que el Senado de la República mantenga la determinación en los posicionamientos y en las posturas que constituyen un sano contrapeso al actual hiperpresidencialismo.

Pues hay que recordar, que en la Cámara Alta el partido en el poder no tiene suficientes votos para reformar la constitución, de tal suerte que aunque en la cámara de diputados pudiera haber una aplastante votación a favor de determinado gran tema, siempre los detalles se definirán en el Senado; de ahí, repito, la relevancia de su firmeza.

Por todo lo antes mencionado, la exigencia ciudadana hacia el Ejecutivo Federal de recuperar el orden, la paz y el estado de derecho una vez aprobada constitucionalmente la Guardia Nacional, difícilmente tendrá el mismo eco en otra institución política que no sea el Senado de la República.

Así que, por la supervivencia de nuestra democracia, ojalá así continúe.