Del Abogado Amigo

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La corrupción no se terminó el primero de julio

Luis Torre Aliyán


Hace algunas semanas escribí que con la austeridad no alcanza. Que no basta con tener una política pública rígida en ese rubro.

En ese ejercicio hice la pregunta y la replanteo otra vez: ¿Qué alto funcionario público se ha hecho millonario por andar en suburban, con chofer y por tener prestaciones diversas?

Ninguno. Es sin duda la respuesta. Y nótese: Estoy a favor de la austeridad en los servidores públicos, me parece que hay privilegios innecesarios.

Pero, seamos serios, por más austero que sea un gobierno, dicha característica per se no lo exime de tener altos niveles de corrupción.

Por eso veo con agrado la declaración de Irma Eréndira Sandoval, quien será la titular de la Secretaría de la Función Pública, en donde señaló que se encuentran trabajando en una ley para otorgar protección y estímulo (tal vez económico) a las personas que denuncien posibles actos de corrupción.

Incluso, dijo que pueden existir “alertadores internos” que puedan guiar a investigaciones sobre las formas en que están operando fuera de la ley, y esto, sin duda ayudaría a combatir la corrupción.

Ojalá que no quede solo en declaración.

Porque, hay que recordar que el presidente electo habló desde su campaña y lo ha vuelto a repetir, de “perdón” para los corruptos, y aunque como hemos sostenido en este espacio, no estamos de acuerdo con esa postura pues además de remar en contra de la constitución no hace otra cosa más que fomentar la impunidad; si queremos construir -y no destruir- nuestro Estado de Derecho, aunque “perdonado” el pasado, no podemos permitirnos perdonar la corrupción presente y futura.

Y hay que decirlo, aunque en esta lucha en mucho va a depender la posición de quien será el presidente de México a partir de diciembre, el tema trasciende y es incluso más complejo en estados y municipios, por la gran opacidad que históricamente ha predominado en el ejercicio del gasto.

Tenemos que entrarle todos: la corrupción no se terminó el primero de julio.

Entonces, sea cual sea el cause que decida darle el próximo gobierno federal al tema en 2019 y en los años por venir, Transparencia real (de servidores públicos, no solo institucional), Rendición de cuentas real, y Creatividad para ir consolidando el corto camino andado por los sistemas anticorrupción, estimo deben ser obligaciones prioritarias de todos los órdenes de gobierno.

No hay de otra ¿eh? Si no caminamos hacia allá, se pudre la función pública.

 

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