EL PATINADERO

EL PATINADERO

El bombero atómico

Por Juan Antonio Montoya Báez


ENRIQUE CÁRDENAS fue niño era muy inocente, demasiado tierno según le decía su mamá BERTHA, hoy busca no perder lo dulce en su vida, aunque tiene fama de contar con un carácter fuerte y sin dobleces, odia las traiciones.

Por eso evoca el pasado, el presente y ve el futuro, pero para ello es necesario que los ciudadanos no olviden la historia y actúen en consecuencia.

De su infancia, recuerda que alguna vez sus padres le preguntaron que quería de regalo para su cumpleaños y muy ufano les dijo que un bote de Choco Milk.

Cuáles eran los motivos que tuvo para pedirlo, muy fácil de adivinar, fue víctima de la publicidad de este producto, donde la figura que lo representaba era PANCHO PANTERA, una caricatura de un joven fuerte, capaz de hacer hazañas sobrehumanas.

De su mamá recibió los mejores consejos y el gusto por el servicio, pero también la deliciosa costumbre de desayunar hotcakes los sábados, acompañados de miel de abeja y mantequilla derretida.

De su padre el ex gobernador ENRIQUE CÁRDENAS GONZÁLEZ tiene muchísimos recuerdos, pero sus favoritos son las idas al rancho de Soto La Marina, que era un viaje de varias horas por terracería, pues no había carretera hasta aquel tesoro de la naturaleza.

En el camino veían todo tipo de fauna, nos cautiva la belleza de Tamaulipas, pero en una de esas vidas se quedó atascada la camioneta y mi padre nos pidió esperar en la camioneta que no bajáramos por seguridad.

En el rancho hay venados, conejos, todo tipo de aves, pero también víboras de cascabel y pumas, por eso nos pedía que lo esperáramos. Estaba cerca del rancho y haría un viaje rápido para buscar un tractor.

Bajaron de la unidad y se pusieron a jugar en los charcos, pronto escucharon el ruido de un motor por el camino y subieron rápidamente a la camioneta. Era DON ENRIQUE quien les preguntó , si habían obedecido sus instrucciones y contestaron afirmativamente:

“Ah como serán tremendos, primero quítense el lodo de las orejas”.

ENRIQUE, ya no es niño inocente, sigue comiendo los hotcakes, pero si busca la fuerza del Pancho Pantera para ganar la elección por la diputación federal con el PRI caminando entre serpientes.

Va por una prueba de fuego, se siente, fuerte como PANCHO PANTERA y con sus días endulzados, pero olvidando la inocencia de su niñez, listo para enfrentar una campaña que podría ser aguerrida y sucia, pero con la confianza de que sus cuentas están limpias, con la frente en alta y capaz de justificar sus modo de vida.

En ese sentido podría denunciar por enriquecimiento ilícito a algunos ex priístas traidores que hoy fortalecen y participan con otros partidos.Son dueños de mansiones, plazas comerciales y otros negocios. Ellos están a la vista de los candidatos y quizá pronto ante SANTIAGO NIETO.

Son ex gerentes de Comapa y ex alcaldes que no podrán pasar el nivel dos, con la Unidad de Inteligencia Financiera puesta en sus holgadas vidas por el calor de las campañas y ambición.

En Madero, hay un bombero que esta mañana tomó Choco Milk y se sintió un Pancho Pantera para hacer el bien. Se llama ALEJANDRO RIVERA y es mejor conocido por sus compañeros como “El Aguilita”.

El bombero que parecía atómico ayer cargó un abuelito hasta el puesto de vacunación para protegerlo contra el Coronavirus. Su esfuerzo fue recompensado con una gran sonrisa y aplausos de las personas que atestiguaron el hecho.

Esta es la vocación de servicio que caracteriza a la administración municipal que encabeza ADRIÁN OSEGUERA KERNION.

Bueno, por hoy es todo.

Adiós y aguas con los patinazos…

Contacto:

patinadero@hotmail.com

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