Precisando

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Aterrizados – De retache…

José del Carmen Perales Rodríguez


La transición ha comenzado a generar daños o más bien víctimas colaterales, de esas que no se ven pero que no tardan en rebelarse y no precisamente de una forma pacífica porque se están tapando pozos pisoteando derechos y haciendo a un lado personas con capacidad probada, para reacomodar a quienes andan bailando como se dice coloquialmente aunque lo más correcto sería volando.

En todas las secretarías no sólo se nota el aligeramiento de la base laboral sino la aparición de “empleados” a los que no se conocía, aunque sí se sabía de su existencia, son los mismos que con la esperanza de que retornen los tiempos pasados de bonanza y holgazanería se niegan a ocupar los escritorios que dejaron vacíos los eventuales o de confianza.

Y es en esta sacudida están saliendo, equidad de género de por medio, los familiares, los amigos, los compadres, los sobrinos, los nietos, que son muchos más y con mejores sueldos que aquellos que son defenestrados por aparecer en un listado que nunca estuvo oculto, pues se trata de plantillas de personal que son públicas y con las que algunos, que tiempo atrás también estuvieron enlistados, se quisieron ganar estrellitas en la frente para poder estirar la mano después.

En planteles escolares, por ejemplo, se refiere que han comenzado a remover personal que había venido cubriendo eficientemente los huecos que miembros de la aristocracia aérea no había querido ocupar, para que ésta regrese, antes de que comiencen a preguntar por ellos después de que durante dos o más sexenios anduvieron literalmente en las nubes, sin el menor respeto de la dignidad de quienes sí saben hacer un trabajo que a los aterrizados les quedará muy grande.

En este retorno de apanicados también hay casos en los que aquellos y aquellas que estuvieron ausentes de una escuela, insisto durante un sexenio o más, quieren volver e imponer condiciones, reclamando el lugar que tenían como si en su ausencia el tiempo se hubiese detenido o nadie hubiera realizado el trabajo que dejó tirado. Pero lo que es peor, exigen queriendo espantar con el mismo petate que los o las (en)cubrió.

Sin embargo esto no es privativo del sistema educativo estatal, pues también se da en otras áreas aunque en menor escala. Aquí lo importante es que no se pierda de vista que la inconformidad generada se incrementa día a día, porque los mandamases próximos a ser echados a la calle están actuando sin tacto alguno lo que inevitablemente se reflejará en las áreas jurídicas o en los tribunales laborales.

Están a tiempo antes de ser cornados o embestidos o ser… como dicen en las corridas de toros.

APUNTE.- Su personalidad aparentemente ha cambiado aunque eso es sólo por fuera o de dientes para afuera, porque en realidad siguen siendo las(os) mismas(os): petulantes, vividores, hipócritas, convenencieros.

Es tanto su deseo de volver a poner los pies en la tierra que les ha salido lo saludador o saludadora, levantando la mano a lo lejos como si quisieran semejar que están borrando las humillaciones y malos tratos hacia los mortales que se les acercaron cuando el poder les sonreía.

Son los mismos y mismas que andan en la rapiña de oficinas de comunicación aunque sea municipales, aún y cuando sepan que las cifras que manejarán perderán dígitos y las rasuradas ya no serán del mismo tamaño.

Triste para ellas y ellos, se olvidaron que es bueno ser grande pero es más grande ser bueno. O que, como decíamos cuando jugábamos canicas: de retache mueres.

PENDIENTE.- Entre las señales de vialidad locales, estatales y nacionales deberán incluir letreros que digan: Coopere, Genios y atletas boteando.

Aquí los veo, leo y escucho: @JosdelCarmenPR / pr_jc@hotmail.com

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