EL PUNTO ES…

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De mal en peor

Daisy Verónica Herrera Medrano


EL PUNTO ES… Que esa mala costumbre de los legisladores federales de aprobar leyes y reformas a diestra y siniestra, sin techo presupuestal, nos hace pensar que viven en un mundo de ciencia ficción donde creen que con una barita mágica todo es posible como en el mundo de Harry Potter.

Pasa que gracias a esa mala costumbre aprobaron la Reforma Constitucional que ordena el traslado de la Justicia Laboral al Poder Judicial y no solo no aprobaron un solo peso para tal acción, sino que se atrevieron a marcar fecha de arranque del nuevo modelo de justicia laboral sin tener las leyes secundarias que regularan su aplicación.

En Tamaulipas gracias a esa mala costumbre de los legisladores federales, no hay condiciones para concretar la Reforma Constitucional en materia de justicia laboral que en la entidad representa 14 mil expedientes albergados en las ocho Juntas de Conciliación y Arbitraje, a cargo de unos 250 burócratas entre oficiales, actuarios, presidentes y personal administrativo.

La reforma constitucional, propuesta por el Ejecutivo, entra en vigor el 24 de febrero de 2018, en ella se ordena la desaparición de las juntas de conciliación y arbitraje y el traslado de su competencia al Poder Judicial Federal, que encabeza la Suprema Corte de Justicia de la Nación y de los Tribuales de Justicia de los Estados, a fin de que sean estos los que resuelva los litigios laborales.

Es entendible que tras años y años de corrupción en las Juntas de Conciliación, se pensara en su desaparición, pues desde el inició jamás cumplieron el propósito de privilegiar el derecho y la justicia laboral, más bien se convirtieron en latifundios de los Presidentes de las Juntas, que resolvían los asuntos conforme a sus intereses económicos.

La aplicación de la mentada Reforma Constitucional que busca innovar la Justicia Laboral está sujeta a las leyes secundarias que detallaran el nuevo modelo de la impartición de justicia laboral, una de estas leyes es la reforma a la Ley Federal del Trabajo, que tiene meses en la congeladora del Senado de la República.

La aprobación de esta reforma, daría luz sobre la nueva impartición de justicia a cargo del
Poder Judicial, pero aún así y en el supuesto de que se apruebe antes del próximo 24 de febrero, aun haría falta el presupuesto, el personal, la capacitación y la infraestructura física para concretar el nuevo Modelo de Justicia Laboral.

De aprobarse como está propuesta la Ley Federal del Trabajo que está en discusión, el día 8 de noviembre de 2018 empieza a funcionar el nuevo Sistema de impartición de justicia y también van a empezar a funcionar las nuevas Unidades de Conciliación, que serán las responsables de arreglar y solucionar los conflictos individuales y colectivos.

Pero todo, todo, es parte de un mundo imaginario en el que solo si tuviéramos la barita mágica de Harry Potter podría hacerse realidad el próximo 24 de febrero, pues de otra forma la falta de aprobación de las leyes secundarias y la falta de asignación de un techo presupuestal limitan la preparación del Poder Judicial y del propio Estado, para cumplir con la ley que ya entra en vigor en un mes y medio.

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elpuntoesdaisyherrera@hotmail.com

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