Diálogo

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El cine en Tamaulipas

Por Azahel Jaramillo Hernández


 

¿Cómo están? Yo fui de la generación de tamaulipecos que creció yendo a ver películas al cine allá en Ciudad Madero y en Tampico. De Madero recuerdo haber ido en las noches al Cine Terraza Madero, una edificación de madera ubicada muy cerca del rio Panuco y que tenía solo techada una parte del inmueble. La mayor parte de este cine eran sillería al aire libre desde donde además de la película se podían ver la luna y las estrellas. Nunca, la verdad, recuerdo haber estado ahí en una noche de lluvia. Pero ya se imaginaran. La incursiones familiares a ese cine terminaron abruptamente cuando en una ocasión, supongo que a eso de las 11 o 12 de la noche…a pocas cuadras del cine, ya encaminándonos a casa de la colonia Vicente Guerrero, nos encontramos con la agresión de un hombre a una mujer, en una esquina de la calle, a la luz de un farol. Brillaba un cuchillo a la luz del farol. Nos escondimos en el corredor de una vivienda, saliendo de ahí pasados unos minutos. Nunca más volvimos a las funciones de cine en el Terraza Madero. Santo remedio. Pero a cambio incursionamos más y más a los cines de Tampico: recuerdo al Cine Variedades, cine Alcazar con su arquitectura arabesca, Hilda, Alameda y Olimpia.

Claro que en Madero también recuerdo haber visto cine al aire libre, en el patio de las casas, proyectadas las películas en  una gran lona.

También recuerdo haber ido a las funciones dominicales en el cine Tampico, donde  hoy se encuentra el diario Milenio Tampico. Ahí vi el estreno la película Bambi de Walt Disney. Era premier y por tanto el costo del boleto era más caro. Creo que 10 pesos. Me salió gratis la entrada. Llegué antes que abriera la taquilla y me tocó como el lugar 8 de la cola, de la fila. Estaba enorme la fila para cuando abrieron la taquilla. Justo cuando avanzaba la fila, se me acercó una señora que llevaba dos niños de unos 6 años cada uno. Y me pidió le comprara sus boletos. Al entregarle los boletos me entregó 10 pesos, justo el costo de mi boleto. Con ese dinero atraqué la dulcería del cine y disfruté en Eastman color las aventuras de Bambi.

De fabula eran en mi niñez mis incursiones a la matiné dominical en Cine Tamesí ubicado frente al edificio del sindicato petrolero. Un peso cobraban por la exhibición de tres películas. Ya en mi época de secundaria recuerdo el cine Plaza de Tampico, ahí frente a la Plaza de Armas. Ahí me chuté como tres o cuatro veces –¡en una semana! — la cinta norteamericana “Susan y Jeremy”. La pueden ver en youtube.

Ya en Monterrey recuerdo haber ido con toda la palomilla estudiantil a ver en “función de medianoche” la cinta “Emanuelle” con Sylvia Crystel, de las primeras cintas del mundo erótico. A la salida, ya sin transporte público, y en las primeras horas, yo creo que como a la una de la madrugada nos fuimos caminando del Cine Rio 70 a la calle la calle Dr. Coss –donde luego hicieron la macroplaza—donde vivíamos todos. En el camino nadie molestó a aquel grupo de 10, 12 camaradas y  a nadie molestamos. Íbamos sin temor, sin miedo a nada. ¿Del Rio 70 a Dr. Coss qué son, acaso dos kilómetros? Pero esa cinta, que era la sensación de esos días bien que valía la caminata nocturna. En estos días esa película –a como están las cosas en el ciberespacio ha de ser algo como de clasificación B –tirándole a A– para adolescentes y adultos.

Ahora bien nuestra historia tamaulipeca señala que Gran Casino, también conocida como En el viejo Tampico, es una película mexicana realizada en 1946 durante la etapa de la Época de Oro del cine mexicano, protagonizada por Jorge Negrete y la actriz y cantante Libertad Lamarque. Este filme clásico es uno de las pocas producciones comerciales del director surrealista Luis Buñuel y la primera que dirigió en México. El Trío Calaveras que acompañaba a Jorge Negrete en sus giras musicales hace apariciones en la cinta. La historia adaptada de la novela El rugido del paraíso de Michel Weber relata los problemas con inversionistas del petróleo antes de su expropiación por el gobierno mexicano.

¿Cuál es el argumento de la cinta? En la ciudad petrolera de Tampico  de principios de siglo pasado, Gerardo Ramírez y Demetrio García, dos prófugos de la cárcel, entran a trabajar para el argentino José Enrique Irigoyen quien explota pozos petroleros. El petrolero desaparece y su hermana Mercedes llega a Tampico para hacerse cargo del negocio. Aunque sospecha que Gerardo y Demetrio pueden estar involucrados en la desaparición de su hermano, Mercedes no puede evitar sentirse atraída por el primero.

Ahora bien una cinta más nueva aunque también del siglo pasado es “Tampico” filmada en 1971 y actuada por Julio Alemán y Norma Lazareno. ¿De qué trata?  Un médico—Julio Alemán–  vive alcoholizado por la pérdida de su esposa. Su hijo lo protege y también lo cuida. Surge la amenaza de que por añadidura su cuñada le quite al nene aduciendo incompetencia por parte del señor, aunque realmente está enamorada y quiere contraer matrimonio con él. Hay una enfermera que ama al desdichado. El niño, un día, se emborracha pues quiere ver a su madre como ha notado que lo hace su papá al estar borracho.

Y no es todo, hay otra. Es “El tesoro de Sierra Madre” (The Treasure of the Sierra Madre) es una película estadounidense de 1948 escrita y dirigida por John Huston y con Humphrey Bogart, Walter Huston, Robert Blake, Tim Holt, Bruce Bennett y Barton MacLane como actores principales. La película, basada en la novela de 1927 escrita por B. Traven Der Schatz der Sierra Madre, fue ganadora de 3 Premios Óscar y 3 Globos de Oro.

¿El argumento? En el México de los años 20, Fred Dobbs (Humphrey Bogart) es un mendigo estadounidense que malvive en la ciudad de Tampico. Tras intentar infructuosamente encontrar un empleo digno, decide asociarse con dos compatriotas: Howard (Walter Huston) y Bob Curtin (Tim Holt) para abandonar la ciudad y viajar a lo más recóndito de Sierra Madre para buscar oro y salir así de su miseria.

 

Tras una ardua y agotadora búsqueda, Dobbs y sus amigos al fin encuentran el preciado metal y comienzan a explotar la mina. En definitiva, la película plasma magistralmente la degradación de valores, tales como la amistad o el compañerismo, que sucedían en la época de la “fiebre del oro”. NOS VEMOS.

Azahel Jaramillo Hernandez

azahel_jaramillo@hotmail.com

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